A pesar de ser un idealista el inventor británico del World Wide Web vale mucho más que su peso en oro. Tim Berners-Lee rechazó proposiciones tentadoras del sector privado para presidir un consorcio internacional que reúne a la elite de la Red. Su meta es que Internet esté al servicio del interés general.

¿Cómo explica el crecimiento formidable de la Red en los últimos diez años?
Al comienzo, la Red se extendió gracias a la infraestructura de Internet ya existente, instalada en los años setenta. Cuando tuve la idea de la Red, a fines de los ochenta, las computadoras de numerosas universidades e institutos de investigación ya estaban conectadas entre sí para intercambiar información. Por consiguiente, hay que rendir homenaje a los pioneros que crearon ese entramado antes de que surgiera la Red.
La Red se expandió con suma rapidez porque estaba descentralizada y nadie controlaba su crecimiento. Cualquier persona podía crear un servidor o un explorador sin necesidad de pedir el menor permiso a una autoridad central. En todo el planeta hubo entusiastas que entendieron que la Red iba cambiar la vida y se dedicaron a desarrollarla.
El hecho de que la Red sea un espacio abierto constituye un poderoso atractivo. Cualquiera puede leer lo que hay en ella y aportar a su vez una contribución. En cierto modo, todo el mundo parte en pie de igualdad. Esta impresión de que ofrece oportunidades ilimitadas ha sido un elemento decisivo de su éxito.

VER ENTREVISTA COMPLETA EN Conspiracion mundial

Fuente: www.unesco.org